El duelo de octavos de los blancos se presentaba como un plebiscito. Desde navidades, hace más de un mes, el equipo ha entrado en un bache de juego y resultados de dificil gestión. Pero la Champions es otra historia y ahí lo de Chamartín siempre suelen dar la cara. Por eso es su competición preferida.
No fue un partido de altos vuelos. No arrollaron al contrario, pero sí que hicieron un partido serio, sin errores y con una actitud a la altura de la competición más importante del mundo. El 0-2 cosechado en tierras alemanas deja la eliminatoria muy favorable a los merengues.
Al centro de la zaga volvía Pepe tras su lesión y eso se nota. El central portugués tendrá un cable quede vez en cuando se cruza, pero cuando está centrado en su trabajo es muy difícil de superar y hace mejor al compañero que tiene al lado, en este caso al francés Varanne. En el centro del campo debutó como titular Lucas Silva, haciendo un partido completo, sin florituras pero serio. Illarramendi y Khedira salieron mal parados con la titularidad del brasileño.
Otra buena noticia, además del resultado y del mejor juego exhibido por los blancos, que ayer vistieron de rosa, fue que Ronaldo volvió a sonreír dentro de un campo de juego. Suyo fue el primer gol, el que allanaba el camino de la undécima y le hacía volver a sentirse útil en este equipo, que por lo visto, necesita que su jugador franquicia sonría más a menudo.
El segundo gol, que deja casi eliminado al Schalke 04, fue una obra maestra de Marcelo. El lateral, que muchas veces es criticado por su falta de rigor defensivo, mandó desde fuera del área un derechazo a la escuadra del portero alemán.
El fútbol es así y este tipo de partidos, son los que pueden relanzar a un equipo que necesita de este tipo de partidos

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