Saber donde va a estar tu coche en parrilla mientras que lo estás confeccionando es complicado. Tener un plan de trabajo y que este no pueda cumplirse por problemas con el propio coche se convierte en un calvario, una penitencia que McLaren puede arrastrar todo el año.
Los expertos en la materia dicen que el McLaren-Honda es un coche potente y bien diseñado. Con soluciones interesantes y que puede convertirse en un coche ganador. El chasis Mclaren está trabajado con mimo, buscando soluciones minimalistas a todos sus componentes. Por otro lado está el motor. Honda desembarca de nuevo en la fórmula 1 con un motor que parece ser muy potente. No se sabe si a la altura del todopoderoso mercedes, pero sí que llevará al menos una potencia parecida.
Chasis bien trabajado. Motor potente. ¿Cuál es el problema? El problema es la unión de los dos componentes. Ya les pasó a todos los equipos el año pasado, cuando decían que iba a ser muy complicado poner a todos los coches en pista en la carrera inaugural. En esta fórmula 1 controlada por la electrónica los fallos se suceden por doquier.
McLaren tenía un plan. Un plan que les llevaría a intentar asaltar el poderío de Mercedes en la próxima campaña, pero esta temporada debería ser el trampolín. Todo puede ocurrir y el plan puede seguir vigente, pero la pobre pretemporada realizada por los británicos, con accidente de Alonso incluido, ponen en duda todo el planning de desarrollo.
Los planes eran estar en la mitad de la parrilla en las primeras citas del mundial para posteriormente dar el salto, ya en Europa, a la zona noble de la parrilla y empezar a luchar por algún podio. Llegar a este con cierta facilidad en el verano para iniciar a robar victorias a final de temporada, empezando la siguiente ya en lo alto. Pero lo pocos kilómetros hechos este invierno y las palabras de los dirigentes británicos afirmando que van con retraso y que aun no comprenden bien el coche y el porqué de algunos de los fallos.
Salvo milagro, que en la fórmula 1 es algo poco plausible, todo se retrasará. El objetivo de entrar en la Q3 y en los 10 primeros en Australia ha cambiado por acabar la carrera sea donde sea. En Europa estaría bien tener cierta fiabilidad y estar en la mitad de la tabla, para intentar asaltar en la segunda mitad de la temporada algún podio. Las victorias a día de hoy van a estar muy caras.
Todo esto son hipótesis, puesto que todos juegan al engaño. Por ejemplo el año pasado Red Bull no rodó prácticamente en la toda la pretemporada y luego acabó en podio en Australia ( aunque se lo quitaron).







